Los menores de 14 años que consumen alguna droga tienen 6 veces más posibilidades de ser adictos

La profesora de Psicobiología en el Departamento de Psiquiatría de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard Bertha K. Madras aseguró hoy que el cerebro de los adolescentes es más susceptible a las adicciones y destacó que los menores de 14 años que consumen algún tipo de droga “tienen 6 veces más posibilidades” de convertirse en adictos que aquellos individuos que superan los 18 años.

En el marco de la cumbre internacional sobre drogas que se celebra desde ayer y hasta mañana en Lugo, esta experta aseguró que los científicos están empezando a aceptar que la adicción es una enfermedad cerebral y que, como tal, debe tenerse en cuenta y tratarse como un problema de salud pública desde todos los sectores de la sociedad.

La también ex directora adjunta de reducción de la demanda de la Oficina Nacional de Política para el control de drogas de la Casa Blanca (Estados Unidos), hizo estas declaraciones en la segunda jornada de la ‘Cumbre de alcaldes, alcaldesas y ciudades sobre drogas de Europa, América Latina y El Caribe’, en la que participan más de 200 personas de 40 ciudades de 34 países.

La profesora explicó que tras diez años de investigación ha llegado a la conclusión de que el problema de las drogas “es universal”, ya no sólo entre los humanos, sino que también se puede dar la adicción e animales como, por ejemplo, los pájaros y las moscas.

ENFERMEDAD CEREBRAL

Tras enmarcar la adicción como una enfermedad cerebral, Madras indicó que todas las drogas, sean legales o no, causan transformaciones en el cerebro al igual que pueden hacerlo en la biología celular, las proteínas y el comportamiento.

La profesora no se refería sólo a drogas de carácter ilegal como puede ser la cocaína y la heroína, sino que también hizo hincapié en los problemas que causan drogas socialmente aceptadas y legales como el alcohol, la nicotina, la metanfetamina e incluso algunos medicamentos obtenidos por prescripción médica.

Asimismo, Madras hizo referencia a la necesidad de que todos los individuos tomen conciencia del problema de las drogas para llevar a cabo las tareas de prevención.

TRATAMIENTO

Desde su punto de vista, el tratamiento debe ser apoyado con distintos programas desde los institutos, las universidades y los diferentes lugares de trabajo, así como en los hogares. Además, indicó que los médicos deberían controlar de forma universal y rutinaria a sus pacientes menores de edad para comprobar que no consumen drogas.

También en el marco del tratamiento, la profesora manifestó que resulta más difícil tratar a personas con problemas psiquiátricos, predispuestos genéticamente, con antecedentes familiares o procedentes de hogares desestructurados. Estos pueden ser la causa de recaídas constantes en el proceso de recuperación de pacientes.

La experta apuntó la necesidad de compromiso por parte de las familias y aseguró que si los padres y madres se muestran fuertes contra la droga y refuerzan su discurso con el ejemplo, la posibilidad de que sus hijos consuman puede descender hasta cinco veces.

Además, aconsejó esforzarse en la programación de actividades extraescolares y de ocio para los jóvenes como alternativa al consumo. Concluyó sus declaraciones asegurando que “hay que luchar por la defensa del cerebro, no contra las drogas”.

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