Fiscal mantiene su petición de 43 años de cárcel para ‘Txapote’

La fiscal de la Audiencia Nacional Blanca Rodríguez elevó este jueves a definitiva su petición de 43 años de cárcel para el ex dirigente etarra Javier García Gaztelu, alias ‘Txapote’, por planear y proporcionar el material para un atentado frustrado llevado a cabo en el año 2000 por miembros del ‘comando Vizcaya’ contra dos guardias civiles en Bilbao.

En concreto, la responsable del Ministerio Público solicita para ‘Txapote’ diez años de prisión por el delito de depósito de armas o municiones, tres años por el de falsedad documental y otros quince años por dos delitos de asesinato en grado de tentativa. El ex responsable militar de los comandos de ETA entre 1999 y 2001 ya cumplió condena en Francia por asociación de malhechores, el equivalente al delito de integración en organización terrorista en España.

Al inicio de la vista oral, ‘Txapote’ aseguró que no tenía intención de “decir nada” ni “responder nada”. “No voy a participar en este teatro”, dijo, en euskera. Su abogado no le formuló ninguna pregunta ni realizó el informe final de conclusiones, a petición de su cliente, aunque solicitió su absolución.

Los hechos juzgados se remontan a enero de 2000, cuando los miembros del ‘comando Vizcaya’–que dirigía ‘Txapote’–, Javier Salvarrey, Patxi Rementería, Guillermo Merino y Jon Urretavizcaya robaron dos vehículos y en uno de ellos colocaron una olla con 24 kilos de explosivos, con la intención de activarlo al paso del todoterreno en el que irían dos agentes de la Guardia Civil.

Sin embargo, Rementería y Merino, que fueron los encargados de custodiar el coche y permanecieron “con el mando a distancia esperando” la llegada del vehículo del Instituto armado, al ver que no pasaba retiraron el coche con los explosivos, que desactivaron y trasladaron al otro vehículo sustraído. Agentes de la Policía Nacional detectaron estos movimientos y se dirigieron a identificar a los ocupantes de uno de los vehículos, Merino y Salvarrey, quienes, al percatarse de su llegada arrancaron rápidamente y acabaron colisionando con el vehículo policial.

En los registros practicados tras las detenciones, las fuerzas de seguridad se incautaron varias armas de fuego, granadas, abundante munición, material explosivo, material electrónico para la confección de artefactos y diversas placas de matrícula falsificadas.

Merino, que ya fue condenado por estos hechos, declaró hoy en la vista oral como testigo. A preguntas de la fiscal, el etarra aseguró no recordar nada acerca del momento en que conoció a ‘Txapote’ ni sobre las órdenes que su entonces jefe le transmitió para cruzar la frontera a España y preparar atentados contra miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, militares y jueces.

Los dos miembros de ETA se saludaron expresivamente en cuanto Merino entró en la sala y continuaron realizándose gestos, hasta que el presidente del tribunal, Alfonso Guevara, llamó la atención al testigo: “Se quiere estar quieto y atender”. Una vez finalizada la declaración, ‘Txapote’ se despidió de él con golpes en el cristal mientras le decía “Aupa la hostia, qué majo”.

CONTROLABA 20 COMANDOS DE ETA

En su informe final de conclusiones, la fiscal recordó que ‘Txapote’ fue “el jefe que controlaba y dirigía todas las actividades del ‘comando Vizcaya'” y de otros 19 comandos, aunque en algunos de ellos compartía el mando con otros dirigentes. En calidad de responsable, era el encargado de escoger a los miembros de los comandos, concertar las entregas de materiales y seleccionar los posibles objetivos.

En concreto, recordó que a finales de 1999, cuando ETA pensaba ya romper la tregua que tenía entonces con el Gobierno, procedió a la formación del ‘comando Vizcaya’ y ordenó a Merino y Rementería el paso desde Francia a España para captar nuevos colaboradores y llevar a cabo atentados, para lo que les entregó material y organizó la infraestructura necesaria.

De esta manera, explicó, fue “bajo la dirección” de ‘Txapote’ como se organizó el atentado frustrado contra la Guardia Civil en Bilbao, que “el ‘comando Vizcaya’ no hubiera intentado” si el etarra no lo hubiera ordenado”. Rodríguez subrayó que aunque el ex responsable de comandos no intervino materialmente en la ejecución del atentado fallido, “organizó y decidió” su ejecución. “En ETA alguien manda y alguien obedece”, remachó.

La representante del Ministerio Público apoyó sus manifestaciones en los dos informes policiales ratificados hoy que sostenían que “no existe duda” de que este dirigente de ETA durante la tregua se encargó de la preparación y la organización de los comandos de la banda “para la lucha armada”. Además, recordó que el propio Merino declaró tras su detención que ‘Txapote’ estaba al frente de los comandos y que fue quien les transmitió las órdenes necesarias para la planificación de actos terroristas.

Aunque inicialmente estaba previsto que en este juicio también fueran procesados Aitor Cortázar y Gabriel María Sáez Totoricagüena, acusados de colaboración con banda armada, finalmente la vista oral se realizó con ‘Txapote’ como único acusado, ya que los dos ya han sido juzgados y condenados en Francia por asociación malhechores, explicaron fuentes jurídicas.

Según el escrito de conclusiones provisionales que presentó la fiscal, Cortázar alquiló un piso para el comando y realizó actividades de información sobre presuntos objetivos. De hecho, en su domiclio se encontraron fotos sobre el parlamentario socialista Fernando Buesa, asesinado por ETA un mes después de la detención de los miembros del ‘comando Vizcaya’.

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